Page 7 - Daniel
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1ª de Pedro 2:15 Porque esta es la voluntad de Dios: que, haciendo bien, hagáis
callar la ignorancia de los hombres insensatos;
Haciendo el bien: Eso significa que, si usted no quiere que el enemigo lo señalé, le saque
sus trapos sucios tiene que lavarlos con la Sangre preciosa de Cristo Jesús, tiene que
cuidarse, guardarse para Dios con toda su mente, con toda su alma, con todo su corazón.
Cuide su vestido porque ya el Señor lo lavó, cuídese para Dios porque si el enemigo lo
atrapa lo va a querer acusar.
¿Qué le pasó a Daniel? A Daniel lo estaban tratando de acusar de algo, pero esta
palabra que leímos es preciosa.
Daniel 6:4 Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a
Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta,
porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él.
¿Cuántos anhelan eso para sus vidas? vuelvo a repetirlo ¿Cuántos lo anhelan para su
vida? Quizás usted no levantó la mano la primera vez porque a lo mejor dirá: Pastora es
que yo tengo muchas faltas y tengo muchos pescados. Bueno, pero abogado tenemos
en Cristo Jesús, siete veces cae el justo y siete veces lo levanta el Señor.
Usted tiene un abogado que se llama Jesús de Nazaret y cuando Jesús de Nazaret le
perdona un pecado no se acuerda más nunca, lo olvida, no lo traiga a memoria eso es
lo que significa la palabra perdonar. Dios no perdona como perdona el ser humano,
puede ser que su esposo le pidió perdón por algo que hizo y usted le dice: Está bien,
pero cero y van cuatro. Interesante, quiere decir que no lo ha perdonado. Perdón es
borrón y cuenta nueva y cada vez que usted llega a nuestro Padre Celestial y le dice:
Perdona mis pecados Dios lo perdona y Cristo le dice vete y no peques más.
La artillería del enemigo está dirigida contra todos los seres humanos, no crea que
porque es ateo el diablo no lo va atacar, el diablo no tiene amigos, satanás no tiene
amigos, a él le importa poco si usted cree en Dios o no, los demonios creen y tiemblan,
el diablo quiere su cabeza.
Una persona me dijo: ¡Ah! yo me he alejado de la iglesia porque desde que entré me
cayeron todas las plagas de Egipto. Yo le dije: Prepárese porque en la iglesia por lo
menos Dios hará que salga bien de todo, pero afuera el diablo va hacer trizas de su vida,
lo mejor es estar con Dios.

